Por David Pérez Arce
El temporal de lluvia, viento y nieve, que se hizo sentir durante los últimos días en gran parte del territorio nacional, una vez más, dejó al descubierto, que nuestras, relaciones, comerciales con Argentina y países del Mercosur, quedan interrumpida ante la falta de un paso fronterizo que cruce la Cordillera de Los Andes, que permita un tránsito terrestre en forma permanente.
El proyecto más antiguo que existe en nuestro país, es el Corredor Bioceánico Las Leñas que unirá a Chile con Argentina a través de un túnel de baja altura, de 11 kilómetros que articulará la región de O’Higgins con fácil llegada y con una habilitación los 365 días, todo el año, las 24 horas del día.
Cuando el Paso Los Libertadores se encuentra cerrado, es increíble la cantidad de camiones con carga, que están detenidos sin poder seguir su trayecto para llegar su cargamento a destino.
El centralismo es el que impide que este proyecto pueda concretarse, dilatando una iniciativa que permitirá a nuestro país, abrir este paso fronterizo que una vez que se haya habilitado se convertirá en un importante paso de progreso para unir, a lo menos, dos países.






















































