Eje cronológico histórico de Rancagua

Se entrega Rancagua como encomienda a Don Alonso de Córdova, instalado acá. Pone a funcionar el obraje de Rancagua, fábrica de géneros, frazadas y cordellantes, el más importante de los establecimientos de su clase en su tiempo. En 1580 el obraje de paños ha crecido bastante y las autoridades eclesiásticas deciden crear la doctrina de Rancagua, a cargo del Fraile Hernando de Jesús. La iglesia se erige en el lugar que ocupa hoy la Catedral de Rancagua.

En 1585, el cura que era Juan Gómez Talavera, quien recibía su sueldo por el encomendadero y que ascendía al pago de $200.-, más comida y con la obligación de adoctrinar al obraje del comendadero hijo de Alonso de Córdova.

A fines del siglo XVI, el obraje de paños, seguía siendo la industria más importante de la zona. El obraje era trabajado por indios, quienes también estaban a cargo de las labores agrícolas.

A partir de 1625, aumentan las familias españolas radicadas en Rancagua y sigue disminuyendo la población indígena: en 1639 se menciona que todavía existen 10 indios en la comunidad.

Por 1640 ya ha decaído el pueblo de indios, la primera censura de las tierras de Rancagua se efectúan en 1687 por la muerte del encomendadero de Alonso de Córdova. Por entonces había 152 indios a quienes se les reconoce posesión de tierras, Por 1687 Tomás Guaglén, ya era el cacique de los indios.

En 1711, el caserío empieza a crecer y hay en Rancagua un pequeño destacamento militar, el agua del Cachapoal es usada para regadío, sementeras, chacras. El encomendadero trabaja pequeñas fábricas de paños con indios que se iban temporalmente a la mina.

En 1714, los indios seguían trabajando en las minas, las mujeres indias al servicio doméstico de casas españolas.

En 1736 con Fernando de Astorga de Corregidor, los encomendaderos, tenían al servicio algunos esclavos. En la compañía había unos 20, quienes servían en labores agrícolas y mineras.

En 1737, asume como Gobernador Don José Antonio Manso de Velasco.

En 1740 los Jesuitas inauguraron una capilla cerca de Zañartu, que funciona hasta su expulsión. El lugar era conocido como la “Capilla Vieja”.

En 1743 se inicia la muestra para fundar la villa, tarea a cargo de Francisco de Arrechea.

La villa se proyectó en damero de 8 cuadras por lado, dando 64 cuadras. Cada cuadra se dividió en 4 solares, dando un total de 256 solares, en cada costado se dejó una cañada de 53 varas de ancho. Las calles con 13 varas de ancho y la plaza central con 100 varas por cada costado, La cañada del norte se prolonga hacia el este y cuatro al poniente, desde el ángulo SW de cuadrado funcional, partía camino en línea recta que atravesaba todos los solares y cañada sur y llegaba al río, por donde se iba a Concepción.

Se reparten los solares 1º a la iglesia parroquial, 2º para casas reales con 50 varas de frente hacia el este, donde funcionan las salas de ayuntamiento, oficina de escribanos, cuarto de carceleros, cárceles interiores para hombres y mujeres, viviendas de corregidor y visitantes de importancia, 3º para el general Vicente de Espejo (con casa frente a la iglesia), 4º para Francisco Jofré, 5º la calle Real de por medio para Tomás de la Cueva, 6º para José Astorga, los Jesuitas toman un solar y los Mercedarios 4 solares.

Los derechos de agua se dividieron en tres: una para un pueblo de indios, otra para Gabriel Soto, dueño de la Hacienda Rancagua con sus molinos y otros para la villa, tierras vecinas y pobladas. En 1744 se comunica fundación de Villa Santa Cruz de Triana.

El trazado original de la Villa Santa Cruz de Triana, fue hecho en forma similar a la llamada “Santa Cruz”, que escapa al patrón de damero tradicional que presenta gran parte de las ciudades fundadas por los españoles. En Rancagua se formó una cruz mediante 4 calles que parten desde la plaza central dividiendo por mitad cada una de las cuadras que forman sus costados.

Terrenos donados por el cacique Tomás Guaglén, más tarde se funda la ciudad el 5 de octubre de 1743, aprobado por Cédula Real el 29 de julio de 1749.

Dos años después de su fundación, Rancagua tenía unas 144 casas y algunos trapiches para moliendas de oro descubiertos en Alhué. Rancagua era punto de tránsito de viajeros que iban al sur a las termas o regresaban de Santiago.

El censo de 1786, indica que en la villa hay españoles, mestizos, indios, mulatos y negros.

Por el año 1787, funciona regularmente un cuerpo armado de habitantes de Rancagua: Regimiento de Milicias de Caballería, comandada por el Coronel Francisco Palacios del Pozo.