La Casa del Pilar de la Esquina

El inmueble localizado en la calle Estado Nº 682 al Nº 684 de la ciudad de Rancagua.

La casa del Museo y la Casa del Pilar de la Esquina, existen desde 1780, para ello hay documentos que prueban su construcción, ya que aparecen referidas en el Archivo Notarial de Rancagua, tomo I en una compraventa de la época. Llama la atención la jerarquía de la Casa del Pilar de la esquina, única de dos pisos en el siglo XVIII en esta ciudad y que según cronistas de principios del siglo XIX, era la más importante de Rancagua, contando con cinco patios, huerto y caballerizas.

De su magnitud original sólo queda una quinta parte, cabe destacar la utilización del Pilar de la Esquina, uso común en esa época, ya sea de madera, en construcción modesta o de piedra la que daba mayor jerarquía.

Tanto el portón de acceso, de impresionante altura, como el gran arco de medio punto, que une el zaguán con el primer patio, su muro de espesor de 1.10 mts. y la altura de la capilla del volumen hacia la calle Ibieta, testimonian su importancia.

En épocas coloniales, las habitaciones de las esquinas, eran utilizadas como almacenes o pequeñas ventas de productos agrícolas. Los recintos orientados hacia la calle, eran arrendados a inquilinos.

La vida familiar se desarrollaba en el interior de esta casa, generalmente en torno al segundo patio, ya que el primero era acceso de los coches y carretas. En 1812, esta casa perteneció, entre otros, a Don Fernando Errázuriz Aldunate, quien fuera el primer diputado que tuvo Rancagua en el Congreso Nacional de 1811.

Luego, por varios años, estuvo en manos de Don Andrés Baeza Soto y Córdova. Pasando luego a la familia Cuadra, a través del testamento de la señora Mercedes Cuadra, por ende supimos que la propiedad en esa fecha (1873) tenía una superficie de 4.850 mts2.

Siendo propiedad de los hermanos Sotomayor Baeza, gente de gran importancia en la historia de Chile, ésta albergó el primer colegio de segundas letras de Rancagua, antecesor al liceo. El inventario del inmueble, realizado en el año 1873, señala que la propiedad de 4.850 mts2, contenía una casa de dos pisos, seis departamentos, cinco patios y una huerta. Entre los años 1873 y 1995, sufre una serie de subdivisiones.

En 1946 pasa a ser dominio de los esposos Flores Moreno, quienes instalan en su interior un Museo Histórico con objetos pertenecientes a los próceres O’Higgins, San Martín, Manuel Rodríguez y Las Heras, los cuales dieron origen al Museo de la Patria Vieja de Rancagua.

La edificación, actual arquetipo de la arquitectura colonial, está emplazada en un cimiento de bolón y sobre cimientos de ladrillos y muros de adobe de 1 metro de espesor, envigado de madera de entrepiso de gran escudería, colocadas a 0,50 mts. Del eje, enmaderación de la techumbre en roble y sobre ella encoliguado amarrado en cuero para recibir el barro de la paja de la cubierta de tejas de arcilla hechas a mano. Esta estructura corresponde a los cuerpos originales del inmueble que conforman la esquina, la edificación continúa de dos pisos por la calle Ibieta, en cuyo interior se conserva aún parte de su patio principal.

En 1952, la Dirección de Archivos, Bibliotecas y Museos, adquiere la propiedad junto a la colección de objetos históricos que contenía el lugar y lo reabre con el nombre de Museo de la Patria Vieja de Rancagua, que funcionó hasta mediados de 1970, fecha en que es trasladado a la Casa Colonial, ubicada en Estado Nº 685 y que está enfrente de la Casa del Pilar de la Esquina.