La Región de O’Higgins se caracteriza a nivel nacional por constituir una región con muy bajos índices de ciudadanos extranjeros involucrados en delitos. De un total de 21.500 personas que han necesitado de la Defensoría Penal Pública en los últimos 12 meses solo 126 fueron extranjeros.
Es decir un 0,5 por ciento de imputados en la región son extranjeros y el restante 99,5% son chilenos.
Si los extranjeros avecindados en la región son 5.600 aproximadamente constará que ello representa un 2% (dos de cada 100 están involucrados en delitos)
¿Qué delitos? Pues delitos de bagatela: lesiones en riñas (entre ellos), violencia intrafamiliar, manejo sin licencia o faltas en general.- Los homicidios (los pocos que hay) los robos con violencia, abusos sexuales o violaciones y delitos en general contra las personas y la propiedad corren por cuenta de los chilenos.
De hecho en las 4 cárceles de la Región con 2.300 internos, solo 13 personas condenadas son extranjeras.
Las realidades regionales son diversas – las regiones en que los extranjeros representan un mayor número de participación en el sistema penal son las de Arica, de Iquique y Antofagasta por razones obvias.
Pero en el resto del país los extranjeros no representan más del 1% de los casos delictuales.
¿Entonces por qué y para qué se habla de extranjeros y se le asocia a delincuencia?
Qué necesidad existe de enlazar uno y otro fenómeno, que no sea un discurso populista mal intencionado, porque así las cosas, mejor hablemos de chilenos y delincuencia y si vamos a medir con la misma vara, sería justo proponer que nos expulsen a todos los nacionales de este país y dejemos sólo a los extranjeros que son más decentes en general.
Otro dato, hay más extranjeros víctimas de delitos cometidos por chilenos que viceversa (y ni hablar de los abusos que sufren en materia laboral).
La encuesta CADEM de hace una semana señala que los chilenos están convencidos debe que se debe colocar más restricciones al ingreso de extranjeros; que se debe expulsar a los que comentan delitos y que un 45% cree la llegada de extranjeros es mala para el país.
Las encuestas son en general un termómetro de la educación y la calidad de la información que retiene la población chilena.
Sobre expulsar al extranjero que delinque, el 50% de los consultados cree debe ser expulsado antes incluso de cumplir su condena (una genialidad) luego habrá propaganda a nivel latinoamericano en que dirán: “vaya a chile y cometa un delito porque lo peor que le pasará es que lo mandaran de regreso su país”. (En fin) ese el nivel de lo que reflejan las encuestas. Con esa encuesta tal vez lo honesto sea reconocer derechamente que somos un país xenófobo (rechazo a los extranjeros).
Pero – ¿Hemos recibido tantos extranjeros como para poner en peligro la capacidad de generar trabajo o la productividad nacional? La respuesta es no Hemos recibido tantos extranjeros como para poner en duda la capacidad de los sistemas de salud y educación para absolver esa demanda (en la región de O’Higgins NO, en ciertas comunas de la Región Metropolitana y del Norte Grande, tal vez)
Luego esos son temas para discutir en el momento que se regule sobre la llegada de migrantes y las políticas de nacionalización de personas extranjeras.
Hablemos de modelos de inclusión, de protección, de limitación pero en base a estadísticas, cuestiones objetivas y razones socioeconómicas y de capacidad Estatal, pero tocar el tema de delincuencia y asociarla a los extranjeros en general, además de estigmatizar y fundarse en la más grosera de las desinformaciones, es un insulto gratuito y al voleo para personas que no se lo merecen.
Alberto Ortega Jirón
Defensor Regional de O’Higgins






















































