El anuncio del Gobierno del presidente José Antonio Kast sobre una histórica alza en los combustibles —con incrementos que podrían alcanzar hasta $580 por litro en el diésel— sigue generando controversia, en un escenario marcado por la crisis en Medio Oriente que ya comienza a impactar directamente el costo de vida en Chile.
El alza responde a un shock internacional derivado del conflicto en Medio Oriente, particularmente en Irán, que ha tensionado el suministro global de petróleo y elevado sus precios a niveles no vistos en años.
La incertidumbre en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz —clave para el transporte de crudo— ha generado un efecto dominó en los mercados energéticos, impactando especialmente a países importadores como Chile.
“El punto estratégico es el estrecho de Ormuz, dominado por Irán. Por ahí pasa aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Si ese paso se bloquea, el precio del petróleo se dispara y se afecta la economía mundial. Para que lo tengamos claro los chilenos: nos sube el pan. No solo sube la gasolina, sube todo lo de la canasta familiar. El impacto sería económico para todo el planeta», explica Rafael Rosell Aiquel, rector de la Universidad del Alba y analista internacional experto en temas de Medio Oriente.
En efecto, debido a su alta dependencia del petróleo importado, Chile absorbe rápidamente estas variaciones. A esto se suma un escenario fiscal estrecho en el país, que ha limitado la capacidad del Estado para seguir amortiguando las alzas a través del MEPCO, obligando a traspasar gran parte del aumento a los consumidores.
Impacto en cadena: transporte, alimentos e inflación
El aumento en combustibles no solo afecta a quienes cargan bencina. Marcelo Estrella, director del Observatorio Social de la Universidad del Alba, explica que “mientras la guerra permanezca vamos a tener alzas de precios y se van a traspasar al costo de la vida, porque el combustible implica el soporte de varios productos de consumo cotidiano. La guerra nos está golpeando en la inflación por todos lados”. De ahí que detalle que este impacto se transmita a prácticamente toda la economía:
1. Transporte más caro: el alza del diésel encarece el traslado de mercancías, lo que impacta directamente en el precio final de productos.
2. Aumento en alimentos: el costo logístico de frutas, verduras y productos básicos sube, presionando el valor en ferias y supermercados.
3. Inflación generalizada: se proyecta un fuerte impacto inflacionario, con alzas en bienes y servicios en cadena.
4. Presión sobre la clase media: trabajadores que dependen del transporte —como repartidores o conductores— enfrentan un deterioro directo en sus ingresos.
5. Impacto en servicios: desde el delivery hasta la construcción, múltiples sectores verán incrementados sus costos operativos.
Cómo enfrentar el alza: ajuste en el consumo y el bolsillo
El propio Gobierno ha reconocido que se trata de una crisis global “que nadie esperaba”, en un contexto además marcado por restricciones fiscales que limitan la capacidad del Estado para subsidiar los precios.
María Isabel Bordones, académica de la Universidad del Alba, resalta que “el 90 por ciento de los alimentos se mueve en camiones”, por lo que el impacto será fuerte. “Se estima que más o menos el alza que esto incrementa sea del orden del 3 al 10%. El llamado hoy es que todas las familias chilenas podamos hacer un ajuste en nuestro bolsillo debido a que vamos a obtener menos productos y servicios por el mismo dinero, lo que significa optar por productos sustitutos, más baratos”, agrega la docente.
La experta además advierte que “habrá un menor consumo de parte de la familia por distintos bienes y servicios”, lo que puede generar un efecto adicional en la economía.
Frente a este escenario, la académica sugiere medidas prácticas para hogares y personas:
A nivel familiar:
- Priorizar el uso eficiente del vehículo (carpool, planificación de viajes)
- Reducir gastos variables y ajustar presupuestos mensuales
- Preferir productos locales para disminuir impacto de transporte
En consumo:
- Anticipar compras clave ante posibles alzas
- Comparar precios y optar por canales más económicos (ferias libres)
En movilidad:
- Evaluar transporte público (que mantendrá tarifas congeladas)
- Considerar alternativas como bicicleta o teletrabajo
A nivel financiero:
- Evitar endeudamiento innecesario
- Generar un pequeño fondo de emergencia ante inflación
Con un escenario internacional aún incierto, el alza de los combustibles podría ser solo el inicio de una presión sostenida sobre los precios. Más que un fenómeno puntual, expertos advierten que Chile enfrenta un nuevo ciclo de encarecimiento del costo de vida, donde la capacidad de adaptación de las familias será clave.






















































