En una charla impulsada por Fundación Mustakis, el autor de la “Biología de la Gentileza” compartió su visión sobre cómo la compasión y la gratitud contribuyen a transformar las comunidades educativas y la sociedad.
La actividad reunió a más de 100 personas pertenecientes a comunidades educativas y otras organizaciones relacionadas con la convivencia escolar y la gentileza.
En el contexto de su compromiso por impulsar un aprendizaje integral para niñas, niños y adolescentes, la Fundación Mustakis realizó una charla liderada por el reconocido biólogo, escritor e influencer italiano Daniel Lumera, donde los asistentes tuvieron la oportunidad de reflexionar y conversar sobre el impacto de la gentileza como herramienta de transformación social y educativa.
Bajo la premisa “¿La gentileza puede transformar la sociedad?”, se abordó cómo valores como la compasión, la empatía y la gratitud pueden convertirse en competencias clave dentro de los espacios educativos, con el propósito de fomentar una mejor relación entre profesores y estudiantes. Esta actividad fue organizada en conjunto con la Red Gentil Latam y la Fundación Gastronomía Social.
“El impacto de la gentileza tiene un impacto en dos líneas. La primera es la salud mental, en términos de ansiedad, depresión, hiperactividad, ataques de pánico. Cuando hay vicios de fondo que te empujan a dependencia, a hiperperformance, esto altera y se reducen las habilidades cognitivas. Una persona no puede vivir en un estado de plena presencia y creatividad, porque hay miedo y el error es castigado en lugar de transformado en una herramienta de crecimiento”, explica Lumera.
En esa línea, el experto italiano agrega que “la gentileza, al revés, crea seguridad psicológica, confianza, un lugar sano de interdependencia e interconexiones. Sobre todo, crea sentido de identidad a partir de la inclusión e impacta a nivel relacional, de salud mental y de todo el proceso educativo. Entonces sí, es necesario una educación basada en valores reales, no en un estéril saber hacer algo técnicamente, sino en el habitar el saber hacer”.
Lumera recomienda crear proyectos piloto, medibles científicamente, que aporten resultados sólidos y que estos se transformen en insumos para que las autoridades puedan extenderlo al resto del sistema educativo, creando en Chile “el primer modelo basado sobre una escuela de valores y conciencia”.
La instancia, que reunió a más de 100 asistentes, abrió una reflexión sobre los desafíos que enfrentan actualmente las comunidades educativas, en un contexto marcado por el aumento de la violencia escolar, la polarización y el desgaste emocional tanto en estudiantes como en docentes.
En esa línea, el director ejecutivo de Fundación Mustakis, Domingo Errázuriz, destacó la relevancia de impulsar este tipo de espacios de conversación y aprendizaje.
“Hoy más que nunca necesitamos volver a poner en el centro de atención y educación las habilidades humanas como la empatía, la escucha activa y la colaboración. En ese sentido, la propuesta gentil y mirada desde la evidencia de Daniel Lumera conecta profundamente con el trabajo que realizamos en Fundación Mustakis, donde promovemos el desarrollo integral de niños, jóvenes y educadores, lo que permite hacer las comunidades más conscientes, creativas y humanas”, señaló Domingo Errázuriz, director ejecutivo de Fundación Mustakis.
El trabajo de Lumera ha alcanzado reconocimiento a nivel mundial por integrar herramientas provenientes de la biología, la meditación y la educación emocional para promover culturas basadas en el bienestar y la convivencia positiva. Incluso, sus planteamientos han sido aplicados en proyectos educativos, organizaciones y programas de formación en distintos países de Europa.





















































