La estrategia regional aborda tanto la necesidad de nuevas viviendas como el mejoramiento de las existentes, mediante subsidios dirigidos a distintos grupos de familias y la incorporación de tecnologías que permiten reducir los tiempos de construcción.
Según los datos entregados en su cuenta pública 2025-2026, la gestión regional del Ministerio de Vivienda y Urbanismo en O’Higgins se orientó a enfrentar la presión habitacional acumulada, ampliar el acceso a soluciones habitacionales y sostener líneas críticas asociadas al déficit cuantitativo y cualitativo. Así lo manifestaron el seremi de Vivienda y Urbanismo, Christian Villegas, y la directora (s) de Serviu O’Higgins, Daniela Soto.
El diagnóstico regional considera la existencia de 350.372 hogares, junto con un déficit cuantitativo de 20.332 viviendas, correspondiente a familias que necesitan acceder a una nueva solución habitacional, y un déficit cualitativo de 59.910 requerimientos, asociado principalmente a viviendas que necesitan ampliaciones, reparaciones o mejoramientos.
Para responder a esta realidad, el Minvu está desarrollando una estrategia que combina distintos programas habitacionales, nuevas tecnologías constructivas y una planificación adaptada a las características de las familias y los territorios. Bajo estos parámetros, al mes de junio este año se han terminado 861 viviendas, con otras 7.958 unidad en ejecución.
El seremi de Vivienda y Urbanismo, Christian Villegas, explicó que la magnitud de la demanda regional exige emplear de manera complementaria las distintas herramientas disponibles.
“En O’Higgins tenemos más de 20 mil requerimientos de nuevas viviendas y cerca de 60 mil necesidades relacionadas con el mejoramiento de inmuebles existentes. Esta realidad nos obliga a trabajar simultáneamente en ambas dimensiones, diversificando los programas, impulsando nuevos proyectos e incorporando tecnologías que nos permitan construir en menos tiempo, sin disminuir los estándares de calidad exigidos por el Minvu”, señaló la autoridad.
Una de las principales líneas de trabajo es la incorporación de viviendas industrializadas. Este sistema permite fabricar sus componentes en ambientes controlados, optimizar los procesos productivos, disminuir la generación de residuos y reducir los plazos de ejecución de las obras.
“La industrialización no reemplaza la fiscalización, la planificación territorial ni el acompañamiento a las familias. Es una herramienta adicional que nos permite aumentar nuestra capacidad de respuesta y disminuir los tiempos de construcción. Nuestro objetivo es avanzar hacia soluciones habitacionales oportunas, bien localizadas y con adecuados estándares de calidad”, destacó la directora (s) de Serviu O’Higgins, Daniela Soto.
Estas soluciones deben cumplir los mismos estándares técnicos, térmicos, estructurales y de eficiencia energética establecidos por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo para las construcciones tradicionales.
O’Higgins se ha convertido en una región referente en esta materia. Entre los principales ejemplos se encuentran Altos de Lircay, primer conjunto habitacional completamente industrializado de la región; Condominio El Sol, con 296 departamentos distribuidos en cinco etapas; Altos del Sol, con 28 viviendas destinadas principalmente a personas mayores y Villa Parque de Rengo, que contempla 259 viviendas industrializadas.
La estrategia regional no se limita a la construcción de nuevas viviendas. También contempla subsidios para el mejoramiento y ampliación de inmuebles, apoyo al arriendo, recuperación de viviendas existentes e intervenciones en barrios y conjuntos habitacionales.





















































