- El director de la compañía, Claudio Quilodrán, destacó la positiva recepción del público y explicó que la obra busca generar preguntas y espacios de reflexión más que entregar respuestas definitivas.
Con una buena asistencia de público y una positiva recepción de los espectadores, la Compañía Teatro Feral presentó “El animal que habita en mí” en el Centro Cultural Teatro Baquedano de Rancagua. La obra fue financiada por el Fondo Nacional de Artes Escénicas 2026 del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
La propuesta aborda, desde el lenguaje de las artes escénicas, la relación entre el trabajo, la productividad y la identidad, poniendo sobre el escenario algunas de las tensiones que forman parte de la vida cotidiana. A través de una experiencia sensorial, la obra invita al público a detenerse y preguntarse cuánto de la vida personal está determinado por las exigencias del mundo laboral.
El director de Teatro Feral, Claudio Quilodrán, valoró la respuesta que tuvieron las funciones y el encuentro que se produjo con los espectadores.
“Estamos muy contentos con el balance. El estreno fue una experiencia muy positiva para nosotros. A pesar del clima, logramos tener una afluencia de público bastante considerable y, sobre todo, sentimos que la obra pudo encontrarse con las personas de muy buena manera. Todo se desarrolló de forma muy fluida, tanto en lo artístico como en lo técnico”, señaló.
Uno de los aspectos que más destacó el director fue la posibilidad de conversar con los asistentes después de las funciones y conocer las distintas lecturas que surgieron a partir de la obra.
“Ha sido muy interesante ver cómo el público se relacionó con la obra. Es una propuesta que no busca necesariamente entregar todas las respuestas, sino generar una experiencia y dejar algunas preguntas dando vueltas. Después de las funciones pudimos conversar con personas que se quedan pensando en determinadas imágenes, situaciones o momentos de la obra y que incluso relacionan lo que vieron con experiencias personales”, comentó.
Agregó que “eso para nosotros es muy valioso, porque significa que la obra no termina cuando se apagan las luces, si no que de alguna manera continúa en la reflexión de cada espectador”.
“La presión por ser productivos”
En los encuentros con el público, uno de los temas que apareció con mayor frecuencia fue la dificultad de separar la identidad personal de las obligaciones y expectativas asociadas al trabajo.
Quilodrán explicó que esa identificación es parte importante de la propuesta. “Muchas personas se reconocen en esa sensación de estar constantemente cumpliendo, siendo eficientes y respondiendo a determinadas expectativas, y en algún momento preguntarse qué queda de uno cuando se quita todo eso”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que, aunque la obra parte desde una situación vinculada al mundo laboral, las preguntas que plantea son mucho más amplias y pueden ser reconocidas por personas con distintas experiencias.
“Aunque hablamos desde un contexto laboral específico, finalmente estamos hablando de algo mucho más cotidiano: del tiempo que entregamos al trabajo, de la presión por ser productivos y de cómo eso puede terminar afectando nuestra relación con nosotros mismos”, indicó.
Para el director, la recepción de “El animal que habita en mí” también da cuenta del interés que existe por acercarse a nuevas formas de hacer y presentar teatro contemporáneo.
“Existe un interés importante por conocer propuestas contemporáneas. Siempre es un desafío acercar este tipo de lenguajes a nuevos públicos, pero la respuesta que hemos tenido demuestra que hay espectadores dispuestos a enfrentarse a obras que salen un poco de los formatos más tradicionales. Para nosotros eso es una señal muy positiva y también una invitación a seguir creando y presentando trabajos contemporáneos en diferentes partes”, concluyó.
Para finalizar, el director destacó la experiencia de trabajo con el Centro Cultural Teatro Baquedano. “Nos recibieron muy bien, hubo una muy buena disposición a trabajar y nos sentimos muy cómodos en el lugar. Estamos muy agradecidos de haber podido presentar la obra ahí y de la acogida que tuvimos”.





















































