La actividad abordó los cuidados durante el embarazo y las necesidades de niños y niñas menores de dos años que permanecen junto a sus madres en el recinto penitenciario de Rancagua.
Reducir el impacto que la privación de libertad de una madre, un padre u otro adulto significativo puede tener en la vida de niños, niñas y adolescentes es el propósito de Abriendo Caminos, programa del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. La iniciativa acompaña a los niños y a sus cuidadores, fortalece las habilidades de crianza, los vínculos afectivos y facilita el acceso a redes de apoyo y servicios.
En este marco, el programa realizó un desayuno con gestantes y madres del Módulo de Lactantes del Centro Penitenciario La Gonzalina, que acoge a mujeres embarazadas y a madres junto a sus hijos menores de dos años. Participaron la delegada presidencial regional de O’Higgins, Susana Pinto; el seremi de Justicia y Derechos Humanos, Luis Arturo Zúñiga; y el seremi de Desarrollo Social y Familia, Cristián Flores.
La actividad se realizó en el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Niños, Niñas y Adolescentes con Familiares Privados de Libertad.
“Esta actividad no solo busca acompañar a las madres que hoy se encuentran en La Gonzalina, sino también abrir espacios de cambio y nuevas oportunidades. Como Gobierno creemos que las personas pueden reconstruir su camino y que, cuando hay niños y niñas de por medio, ese desafío adquiere una responsabilidad aún mayor, explicó la delegada presidencial regional, Susana Pinto.
“Entregar herramientas, fortalecer vínculos y generar condiciones para avanzar hacia una vida distinta también es una forma concreta de proteger la infancia y de apostar por un mejor futuro para esas familias”, agregó.
El conversatorio “Importancia de los cuidados gestacionales en el desarrollo de los niños y niñas nacidos en el contexto de privación de libertad” abordó el bienestar físico y emocional durante el embarazo, la atención de salud respetuosa y el vínculo entre madres e hijos.
Por su parte, el seremi de Desarrollo Social y Familia, Cristián Flores, señaló: “Queremos que estos niños crezcan sintiéndose queridos, cuidados y acompañados. Para eso, también tenemos que estar cerca de quienes los cuidan. En La Gonzalina, acompañar a las madres desde el embarazo es una forma de apoyarlas, escuchar sus necesidades y ayudarlas a cuidar de sí mismas y de sus hijos”.
La programación también contempló un taller en un espacio privado y resguardado, con herramientas de movilidad, respiración, relajación y autocuidado, además del uso de balones terapéuticos.





















































