El director regional de Obras Hidráulicas del MOP, detalla avances en el secano costero, mejoras en comunas con problemas históricos de abastecimiento y una agenda 2026 centrada en conservación, cambio climático y grandes obras urbanas.
La gestión hídrica se ha transformado en un eje estructural para el desarrollo territorial en la Región de O’Higgins. La presión sobre los sistemas de abastecimiento, el crecimiento demográfico y los eventos climáticos extremos han exigido una planificación sostenida en infraestructura sanitaria rural y obras mayores.
En ese marco, la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del MOP ha concentrado su gestión en fortalecer los Servicios Sanitarios Rurales (SSR) y avanzar en soluciones estructurales tanto en zonas de rezago como en el valle central.
El director regional, César Acevedo, aborda los principales hitos de los últimos años, la transición institucional tras la nueva ley de SSR y los desafíos que marcarán la agenda hídrica regional en 2026.
1. Director, ¿cuáles han sido los principales hitos de la Dirección de Obras Hidráulicas en la región durante los últimos años?
Tenemos varios hitos relevantes, principalmente asociados a recursos hídricos y Servicios Sanitarios Rurales (SSR). Uno de los lineamientos centrales definidos por el Gobierno fue invertir en zonas de rezago, y en la Región de O’Higgins estas se concentran mayoritariamente en el secano costero de la provincia de Cardenal Caro.
En ese contexto, realizamos inversiones en prácticamente todos los SSR del secano costero, con obras en localidades como Pupuya, Paso El Soldado, Paredones y Rapel de Navidad, enfocadas en mejorar la calidad del agua potable, ampliar cobertura y asegurar continuidad del servicio.
2. Se ha hablado de una inversión histórica en Servicios Sanitarios Rurales. ¿A qué se refiere concretamente?
Efectivamente, durante los años 2024 y 2025, la Región de O’Higgins alcanzó la mayor inversión en SSR a nivel país, algo histórico. El ejemplo más significativo es el mejoramiento y ampliación del SSR de Pupuya, donde cambiamos completamente la fuente de abastecimiento: pasamos de pozos subterráneos a captar agua desde el río Rapel, beneficiando a sectores como Pupuya Centro, Valle Hidalgo, Valle Negro y Tumán, en una comuna que además ha experimentado un fuerte crecimiento demográfico.
También ejecutamos proyectos clave en Paso El Soldado (Litueche), donde existían graves problemas de fuente, y en Paredones, donde tras los desbordes de 2023 desarrollamos contratos de emergencia para reponer impulsiones y restituir infraestructura dañada.
3. ¿Qué avances destacaría en comunas que arrastraban problemas históricos de abastecimiento?
Un caso emblemático es la comuna de La Estrella, que por más de 10 años tuvo problemas con la calidad del agua potable. Allí realizamos dos conservaciones importantes: se encontró un nuevo pozo con una producción de 8 litros por segundo, muy superior a lo existente, y se reemplazaron completamente las antiguas matrices de rocalit, un material obsoleto y fuera de norma. Hoy los vecinos cuentan con agua clara y un sistema mucho más confiable.
Otro proyecto de gran magnitud es el de Litueche, con una inversión cercana a los 20 mil millones de pesos, en dos etapas, actualmente en proceso administrativo previo a su ejecución.
4. ¿El trabajo se ha concentrado solo en el secano costero?
No. Si bien el foco estuvo en las zonas de rezago, también hemos desarrollado obras relevantes en el valle central, en las provincias de Cachapoal y Colchagua. Por ejemplo, en La Gonzalina (Rancagua) enfrentamos una emergencia por agotamiento del pozo, resolviéndola mediante una interconexión con ESSBIO y la construcción de un nuevo pozo de alta producción.
También avanzamos en proyectos en Machalí (Cajón El Guindal), Santa Cruz, San Fernando, Chimbarongo, San Vicente, Pichidegua, Mostazal y San José de Lo Toro, además de retomar obras que quedaron inconclusas tras la quiebra de la empresa COSAL.
5. ¿Cómo ha sido la transición tras la nueva ley de Servicios Sanitarios Rurales?
Ha sido un proceso complejo. Antes existía un convenio con ESSBIO, y con la entrada en vigencia de la nueva ley, como Dirección hemos debido asumir nuevas responsabilidades, incorporar personal, inspectores fiscales y fortalecer equipos técnicos. Aun así, logramos no perder el ritmo de inversión y posicionar a O’Higgins como una de las regiones líderes a nivel nacional en esta materia.
Este trabajo ha sido posible gracias al profesionalismo y dedicación de nuestro equipo, y su impacto se refleja directamente en una mejor calidad de vida para las comunidades de la región”.
6. Mirando hacia adelante, ¿cuáles son los principales desafíos para el año 2026?
Nuestro foco estará en las conservaciones de infraestructura, porque no basta con construir obras: hay que mantenerlas. De los 223 Servicios Sanitarios Rurales de la región, muchos requieren mejoras urgentes. Ya estamos preparando nuevas conservaciones, como en el sector de Zúñiga, y avanzando en proyectos de gran envergadura en Codegua, Chimbarongo y Rosario, este último con una inversión total cercana a los 20 mil millones de pesos.
El desafío es mayor considerando el cambio climático, ya que cerca del 98% de los APR se abastecen de aguas subterráneas, las primeras en resentirse ante la escasez hídrica.
7. ¿Qué balance hace respecto a las emergencias por desbordes y obras hidráulicas mayores?
Los eventos de 2023 y 2024 fueron históricos, con periodos de retorno de más de 300 y 400 años en cuencas como Cachapoal y Tinguiririca. Esto evidenció la necesidad de invertir de forma permanente en conservación de cauces y ordenamiento territorial. Solo en emergencias, la inversión regional superó los 12 mil millones de pesos.
Además, hoy tenemos en ejecución obras clave como los colectores de aguas lluvias de Rengo, por cerca de 15 mil millones de pesos, y estamos próximos a licitar el Plan Maestro Rancagua–Machalí, fundamental para el desarrollo del área metropolitana de O’Higgins.
Los avances en inversión, ampliación de cobertura y reposición de infraestructura configuran una etapa de consolidación en la gestión hídrica regional. Sin embargo, el escenario climático y la presión sobre las fuentes subterráneas mantienen vigente el desafío de sostener y proyectar estas obras en el tiempo.
Como enfatiza César Acevedo: “Los desafíos en materia hídrica son enormes y el cambio climático es una realidad. Nuestro compromiso es seguir fortaleciendo los Servicios Sanitarios Rurales, invertir en obras hidráulicas estratégicas y consolidar a la Dirección de Obras Hidráulicas de O’Higgins como una de las más sólidas del país”






















































