Connect with us

¿Que deseas buscar?

Al Estilo Jara

El divorcio entre el pueblo soberano y sus representantes políticos se origina por el mal comportamiento de estos últimos, creando todo tipo de artimañas para  usufructuar del poder en todas sus formas, cuyos costos lo pagamos todos.

 

Grave fue la modificación a la ley electoral que creó diferencias arbitrarias entre los chilenos al asignar diferentes cantidades de votos para elegir parlamentarios. Fue un manoseo de la Concertación para favorecerse en los distritos donde tiene mayor popularidad electoral. Se violó el precepto de igualdad ante la ley. El Tribunal Constitucional guardó silencio.

 

Como nadie dijo nada nuevamente se actúa a lo Jara. En el proyecto sobre los partidos políticos se propone que el mínimo para crear un partido política debe ser 0,5% o 0,25% de los votantes de la última elección, esto es de 17.500 a 35.000 adherentes, una grosera norma que impide la entrada de nuevos partidos bajo el argumento que nos llenaremos de partidos “pyme”. El Partido Radical nació en Copiapó por iniciativa de Matta y Gallo con tal vez una docena de seguidores y llegó a ser uno de los más importantes del país por muchos años, el Partido Democrático fue menos exitoso. En el siglo XX la Falange se escindió del Partido Conservador con apenas una centena de disidentes y también llegó a ser el más importante. Al mismo tiempo surgieron otros menos exitosos como la Izquierda Cristiana, cristianos para el socialismo. Recientemente han nacido nuevos movimientos como el PRI, MAS, Izquierda Revolucionaria, Evópolis, Amplitud, Fuerza Pública, Res Pública, todos con pocos adherentes iniciales.

 

El peligro de ingobernabilidad con un gran número de partidos es inexistente dado lo vida efímera de la mayoría de ellos. Por ejemplo en la elección de Marzo de 1953, al inicio del segundo gobierno del General Ibáñez, 20 partidos participaron en las elecciones. Cuatro años después, en la siguiente elección, solo había 12 y en 1958, 9. Hoy hay 10.

 

El financiamiento requiere de dinero ¿De quién? Muy simple, de las personas. Son ellas las que deben decidir, conforme a la libertad de elegir, a quién o a qué partidos realizar aportes. La ley de donaciones fue mal ideada porque incentiva actuar a espaldas de las personas al permitir que las personas jurídicas, que no son votantes, financien campañas. En virtud de la equidad, el estado debe determinar una suma igual para cada votante (bono electoral) quienes podrán expresar sus preferencias mediante un mandato al Servel, independientemente de otros aportes que hagan con cargo a sus rentas y patrimonio sin beneficio tributario alguno.

 

La ley no puede discriminar entre los partidos existentes o los que postulen a reelección en contra los nuevos incumbentes. En este debate se echa de menos la opinión del Instituto de Derecho Humanos de la Sra. Fries porque las disposiciones en comento violan las libertadas constitucionales ¿Serán capaces los políticos sanear el actual proceso político y renunciar a sus prebendas y privilegios y a las malas prácticas?

 

 

 

Javier Fuenzalida A.

Profesor, Universidad Finis Terrae

 

 

Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Diario El Cachapoal - Región del Libertador General Bernardo O'Higgins, Chile.
Fundado en Rancagua el 05 de Noviembre del 2003.