La región registró 25 víctimas de homicidio consumado durante el primer semestre, seis más que en igual período de 2025. El 60% de los casos ocurrió en contextos asociados a delito y/o grupo organizado, mientras que el uso de armas de fuego alcanzó un 68%.
El Informe Nacional de Víctimas de Homicidios Consumados correspondiente al primer semestre de 2026 reveló una realidad diferenciada entre el escenario nacional y la Región de O’Higgins.
Mientras a nivel nacional se registraron 472 víctimas, 41 menos que durante igual período de 2025, y la tasa disminuyó 11,5%, pasando de 2,6 a 2,3 víctimas por cada 100 mil habitantes, en O’Higgins se produjo un aumento.
Durante los primeros seis meses de 2026, la región contabilizó 25 víctimas de homicidio consumado, frente a las 19 registradas durante el mismo período de 2025. La tasa regional aumentó así de 1,8 a 2,4 víctimas por cada 100 mil habitantes, equivalente a un incremento de 33,3%.
El análisis regional permite, además, identificar con mayor precisión las características de estos hechos. El 60% de los homicidios se produjo en contextos asociados a delito y/o grupo organizado, frente al 31,6% registrado durante el primer semestre de 2025. En paralelo, los homicidios en contexto interpersonal disminuyeron proporcionalmente desde 42,1% a 24%.
Asimismo, el 68% de las víctimas murió producto de agresiones con armas de fuego, más del doble del 31,6% registrado durante el mismo período del año anterior. Otro elemento relevante es el lugar de ocurrencia de las agresiones: 84% se produjo en la vía pública, frente al 36,8% de 2025.
El Seremi de Seguridad Pública de O’Higgins, Nicolás Muñoz, señaló que estas cifras obligan a reforzar el trabajo focalizado contra las estructuras criminales y los delitos violentos:
“Esta semana conocimos las cifras de homicidios del primer semestre de 2026. Mientras a nivel nacional la tasa disminuyó un 11,5%, en nuestra región registramos 25 víctimas, seis más que durante el mismo período del año pasado. Es una realidad que asumimos con total seriedad y que no vamos a esconder ni relativizar. El informe también nos entrega información clave para focalizar nuestra respuesta: el 60% de los homicidios ocurrió en contextos asociados a delito y/o grupo organizado. Es precisamente sobre estas dinámicas delictivas donde estamos concentrando nuestros esfuerzos, a través de la coordinación de la Mesa contra el Crimen Organizado y el trabajo conjunto de las instituciones del Estado”.
Una respuesta focalizada y coordinada
Desde la Seremi de Seguridad Pública se ha reforzado la coordinación con el Ministerio Público, Carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones, municipios y distintos organismos del Estado, con el objetivo de transformar el análisis criminal en acciones concretas de prevención, fiscalización, investigación y persecución penal.
En este contexto, el Seremi destacó como ejemplo el reciente operativo desarrollado por la PDI en Rancagua, que permitió allanar 187 propiedades y detener a 21 personas, en el marco de investigaciones dirigidas contra estructuras vinculadas a delitos de alta gravedad.
“Estos resultados confirman por qué necesitamos trabajar de manera coordinada. Nuestra tarea es identificar, investigar y desarticular las estructuras criminales que operan en nuestros territorios, utilizando todas las capacidades del Estado. El operativo desarrollado esta semana es una demostración concreta de ese trabajo: 187 inmuebles allanados y 21 detenidos. Vamos a seguir fortaleciendo la coordinación con el Ministerio Público, nuestras policías, los municipios y los demás organismos públicos, porque frente al crimen organizado y los delitos violentos el Estado tiene que actuar unido, con decisión y con presencia permanente en los barrios”.
La autoridad regional recalcó que el objetivo es traducir esta coordinación institucional en mayor presencia operativa, mejores investigaciones y recuperación territorial, especialmente en aquellos sectores identificados mediante análisis criminal como prioritarios.
“No vamos a ceder espacios a quienes pretenden instalar la violencia en nuestros barrios. Tenemos un diagnóstico claro, sabemos dónde debemos concentrar nuestros esfuerzos y vamos a seguir trabajando para devolver tranquilidad a las familias de O’Higgins”.





















































